Dentro de bien poco se
cumpliran cuatro años del día en que descubrí que el neopaganismo
existe. Desde entonces, poco a poco, he ido entrando en el mundillo
neopagano. Participando en sus foros, conociéndolo, dando mi opinión,
viéndoles reaccionar ante esas opiniones mías y las de otros fueran o
no estos neopaganos.
De ese modo poco a poco
deje de vivir con sorpresa la existencia del neopaganismo. También
por el camino he ido perdiendo la enorme ilusión con que despertó en
mi el descubrimiento. El neopaganismo es un fenómeno que parece
dominado por una rama del ocultismo del siglo XIX y XX que evoluciono
hasta paganizarse y dar así como resultado una nueva religión
pagana, cada vez más extendida, y tras cuya estela, facilitado por
ella navegan, con el viento a favor, múltiples formas de un
paganismo más o menos reconstrucionista de tradiciones paganas
muertas hace muchos siglos. En todos los casos que he encontrado el
fundamento de estos paganismos tiene uno o dos pilares, el ocultismo
ya mencionado y los antiguos mitos paganos, mitos que son vistos como
aquello que contiene y transmite una profunda sabiduría ancestral.
El neopaganismo, es un
fenómeno de nuestros días, y estamos ya en pleno siglo XXI, que
quizá influido inconscientemente por tantos siglos de cristianismo,
vive los antiguos mitos como verdades reveladas por nuestros
antepasados poseedores de una sabiduría hoy perdida y por ello
considera que dichos mitos están por encima de cualquier critica. La
postura del neopagano común ante dichos mitos no es diferente a la
de un cristiano común, minimamente ilustrado, ante la Biblia, Ambos
creen que los textos en que se fundamenta su religión son intocables
pues contienen una sabiduría, la verdad, revelada; en un caso es su
dios mismo el que ha revelado esa verdad, en otro son nuestros
antepasados quienes nos la revelan, pero en ambos casos esa
sabiduría, esa verdad, es incuestionable, y los textos que la
contienen no deben ser criticados.
El cristianismo es
problema de los cristianos, ellos sabrán que es lo que quieren hacer
con él. Pero el paganismo si me atañe.
Es indudable que el
neopaganismo son distintas formas de ser paganos, con muchas
diferencias en su forma de concretarse pero también con muchas
similitudes. Pero hay más formas de paganismo de las que caben en el
neopaganismo. Eso no sería un problema, que exista un paganismo
diferente a los neopaganismos si no fuera por que es difícil dialogar
con los neopaganismos si no lo haces desde dentro de él.
Hace unos tres meses se
cumplieron tres años desde que comencé en ambientes neopaganos a dar
mi opinión. Hubo buenos momentos, que conste, pero también los ha
habido muy malos. Con frecuencia he deseado haberme callado y lo que
es peor con frecuencia he callado. He callado para evitar que la
gente se me ofenda o sienta sus creencias insultadas al ser puestas
en cuestión y la conversación degenere en un enfrentamiento
absurdo, en un dialogo de sordos que ven ofensas donde solo hay
opiniones diferentes a la vez que se consideran con derecho a
insultar, con descaro o sin él, al que opina de modo diferente sea
ese otro pagano o no.
Para nada soy la clase de
persona que considera útil dar su opinión cuando esta puede molestar
a otros y no le ha sido solicitada. Es más si alguien tiene tales o
cuales creencias y estas le hacen feliz , sean acertadas o no, veo
bien que las siga conservando y inadecuado contradecirselas. Por ello
aunque dar mi opinión lo considero una obligación ante todo aquel
que la quiera escuchar, a eso los antiguos griegos le llamaban
perrusia, considero también mi obligación callar allí donde mi
opinión no sea deseada. Visto lo visto en el neopaganismo no me
queda más remedio que admitir que mis opiniones sobre paganismo no
me han sido pedidas y que encima pueden ofender a más de un
neopagano, a parte de desembocar con frecuencia en vanas discusiones
de sordos que nada ni a nadie aportan algo.
Por todo ello he decidido
dar mis opiniones, pero a la vez desatar los lazos que me han venido
uniendo al neopaganismo.
Es así como he decidido
crear este blog destinado al publico en general, y alguna pagina en
redes sociales que le de apoyo. Aunque centrado en la ética y
teología paganas no va estar enfocado en el neopaganismo, aun si el
neopaganismo es parte ocasional de su temática, como lo es por
ejemplo hoy.
Es un blog evidentemente
creado por un ser humano y por lo tanto no transmite, ni aspira a
transmitir, “verdades reveladas” ni por dios alguno, ni por
ninguna comunidad de antiguos sabios que nos la hayan legado.
Solo aspira a transmitir
alguna información histórica y una serie de opiniones personales
mías entorno a ellas y formadas a partir de ellas; en el que
procurare diferenciar, y que se diferencie, entre información y
opinión. Pero en él no voy a evitar dar opiniones que puede que
molesten a otros que tienen a su vez sus propias opiniones pero las
consideran sagradas, incuestionables y bajo ningún concepto
criticables. Ellos pueden tener sus opiniones, pero también yo puedo
tener las mías; ellos pueden dar sus opiniones, pero también yo aquí
voy poder dar las mías.
Para esto nace el blog,
para dar mis opiniones sobre ética y teología paganas; si eso a
alguien le molesta entonces que no me lea.
No sé exactamente qué nombre tiene, pero creo que tiene uno en psicología: que mientras menos sabe uno, más cree que sabe (porque se ve forzado a aplicar sus pocos conocimientos a absolutamente todo aunque no sea apropiado), y más intolerante es porque creyendo que todo es tan simple no le cabe en la cabeza que otros piensen diferente; y siendo tan simple todo, es fácil para el necio creer que el otro piensa distinto porque es malvado.
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