viernes, 17 de enero de 2020

EL RÍO Y EL MAR EN LOS MISTERIOS DE ELEUSIS

Es sabido que en los antiguos misterios de Eleusis, en la antigua Grecia, estos se dividian en los llamados misterios menores y los misterios mayores. Los menores se celebraban en la ciudad de Atenas unos meses antes de los misterios mayores, estos últimos requerían desplazarse desde Atenas a la vecina ciudad de Eleusis donde los misterios mayores se celebrarían finalmente.

Una de las diferencias que hay entre ambas fases de los misterios de Eleusis es que en ambas hay un ritual de purificación pero mientras en la primera fase, los misterios menores, se realiza la purificación en las aguas de un río en la segunda, los misterios mayores, para la purificación se acudía a las aguas de mar.

Lo que sigue son una serie de reflexiones personales mías que tengo a partir de mi intento de comprender lo que pudo ser todo aquello y que son solo fruto y reflejo de una opinión personal sin nada que la avalen, pero que quizá algunos encontréis de interés.

¿Por qué el río en un caso y la mar en otro? Me pregunto.

En ambos casos tenemos como agente purificador al agua, asociada al concepto de limpieza, purificación, entrar en contacto con algo primigenio libre de mancha y de forma. Pero en un caso es en forma de río y de mar en la otra con lo que en realidad la forma de ver simbolicamente esas aguas cambia y mucho.


El río tiene su cauce y dentro de él es un permanente transcurrir, fluir, nada en él permanece y a todo sigue algo y a ese algo a su vez otro algo, sin jamás detenerse. El río va atravesando el paisaje, siempre en dirección a su desembocadura. El río nace, transcurre y muere. No en vano decía el poeta que nuestras vidas son los rios que van dar a la mar.

Purificarnos en un río nos predispone simbolicamente a purificar nuestra vida en sus aspectos cotidianos. Es un sentir nuestra vida diaria inserta en lo sagrado hasta en sus más mínimos detalles, tomar consiciencia de que hasta el más pequeño detalle de lo que en ella nos ocurre o hacemos tiene una cara sagrada, relacionada con los dioses, en la que lo divino se encuentra presente. El ritual de la purificación en las aguas del río nos ayuda de este modo, cuando lo vivimos como algo sagrado, a tomar consciencia de nuestra condición de seres insertos en un mundo que es por si mismo sagrado, que como participantes de él nos hace a nosotros mismos sagrados y que por lo tanto requiere de nosotros un comportamiento acorde con donde estamos y lo que somos, es decir, un comportamiento acorde con lo sagrado.

Esta llamada a mantenerse consciente de que nuestra vida se da dentro de lo sagrado y con todo lo que ello implica actuaba durante meses en todo aquel que aspiraba a la iniciación en los misterios de Eleusis en la tensa espera que iba desde los misterios menores, con su rito de purificación en el río, hasta los misterios mayores. El que aspiraba a la iniciación sabía que algo estaba ocurriendo y que ese algo le reclamaba estar en permanente alerta para no perder de vista lo sagrado en lo más cotidiano. “Sagrado es cuando me peino y sagrado cuando me acuesto y me duermo y sagrado cuando al despertar despierto y me vuelva a peinar; sagrado es cuando recuerdo esto y cuando fallo y lo olvido hasta ese fallo y olvido sagrados son; Sagrado es cuando despierto pienso en ello, sagrado cuando duermo y lo sueño. Sagrado cuando camino, cuando hablo y cuando escucho, sagrado cuando me siento y sagrado cuando me levanto, sagrado es cuando me alimento y sagrado cuando aspiro cada bocanada de aire y cuando la expiro eso es sagrado también.” o ese es el efecto que imagino producía en la mente del aspirante a iniciarse, día a día, cada hora, dormido o despierto, durante meses el recuerdo de esa purificación en las aguas de un rio mientras se esperaban los misterios mayores.

Y tras meses de irse preparando entre otras formas de esa por fin llegaba el momento de los grandes misterios. Le llegaba entonces la hora a las aguas de mar de jugar su propio papel en estos misterios. Ahora eran solo ellas aquellas que nos podían purificar.

Pero estas aguas ya no son las aguas de un río. No tienen principio, ni medio, ni fin. El mar con sus aguas es lo definitivamente otro, aquello que no nos es lo cotidiano, no es lo conocido por nosotros, es lo insospechado, aquello que no podemos abarcar, lo que nos supera. El mar no fluye, o simbolicamente al menos no, simplemente es.

Pero al mar es a donde conduce el río que nos lleva, sea este río nuestra vida, el cosmos entero, o simplemente esos meses de tensa espera que nos han llevado desde los misterios menores a estos mayores que por fin se nos van desvelar. Son por ello las aguas del mar las mismas aguas del final del camino. Van ser por ello aguas que representan para nosotros lo otro, aquello que jamás hemos conocido, lo nuevo que deja atrás lo viejo, Y este final del camino es a su vez la meta del camino y por ello donde el camino muere. La muerte es el final y todo final una muerte. Pero la muerte asusta a quienes no conocen otra cosa que ser ríos que temen llegar a la mar. Pero ahora es la mar a donde vamos, como no hemos ido antes jamás. Vamos a la cuna misma de todos los misterios, hacia aquello que va cambiar nuestra forma de vernos a nosotros mismos, a lo demás todo, para hacer que nuestros ojos, ese nuestro mirar, vean y todo lo miren como ojos diferentes que ya no serán los nuestros de ayer. Quizá este paso nos cueste más de lo que pueda parecer, no es fácil aceptar que nuestros ojos dejen de ser nuestros ojos para que ocupen su lugar ojos que ven y miran de otro modo, pero es detrás de eso de lo que vamos cuando entramos en el camino que lleva a desembocar en los grandes misterios. Aceptar este cambio no es sencillo. Hay que purificarse con agua de mar, que nos haga sentir que ese final de todo río, incluido el de este que nos esta arrastrando hacia su propio final, no es un final que nos sea hostil. Es un final sí, pero al que nos entregamos, en el que confiamos, que se nos abre y a la vez nos abre a él, en el que nos vamos encontrar con lo inesperado y abrazarnos a lo inesperado.

Así es al menos como imagino al río y al mar cumpliendo su función en los antiguos misterios de Eleusis. Enseñándonos a través del símbolo que hay un camino y ese camino es un río que va dar a la mar, y ese rió es entrar en el conocimiento de lo sagrado en todos los aspectos de la vida y desemboca en comprender que todo es sagrado, que nosotros mismos somos sagrados y sagrado fue el comienzo, el medio y sagrado es el final. Para aquellos que alcanzan a comprender tales misterios hasta su propia muerte cuando le llegue es sagrada, pues saben que ellos mismos lo son, como lo es cada brizna de hierba, cada rayo de sol, cada hálito en nuestros pulmones y cada latido de nuestro corazón lo sepamos o no escuchar.

miércoles, 15 de enero de 2020

LA TRADICIÓN UNÁNIME Y EL PAGANISMO (segunda parte)

Tras haber hecho una primer parte de este articulo en la que presento la llamada Tradición Unánime, que es la teoría según la cual existió en un pasado perdido para la historia en el que toda la humanidad competió una serie de creencias y practicas de tipo espiritual y religioso, que con el transcurrir del tiempo dio paso a dar lugar a multitud de tradiciones diversas, cual tronco a innumerables ramas, de modo tal que en esencia todas esas ramas eran distintas formas de presentar y dar cuerpo a ese tronco común llamado Tradición Unánime o Filosofía Perenne. Dichas tradiciones herederas y a la vez conservadoras de la esencia de esa única tradición espiritual de la humanidad tomarían a su vez una doble forma. Por un lado tomarían modo de tradición esotérica (con “s”) es decir de tradición más o menos secreta que solo se transmitiría de maestro a discípulo de forma verbal y muy rara vez en modo escrito. Estas tradiciones esotéricas se adaptarian y a la vez sugerían de las condiciones culturales en que se encontraran y darían lugar cada una a una tradición exotérica que sí sería publica y conservaría en lo posible el contenido secreto de la tradición esotérica a la vez que en cierta medida jugaban un papel esencial a la hora de acceder al contenido oculto de la tradición secreta y esotérica. Habría por ello en todas estas tradiciones un aspecto doble, el aspecto interno, sabio, pero oculto de la tradición esotérico que está reservado solo a unos pocos y el otro aspecto externo, común a todos, fácil de entender y publico. De ese modo en esencia todas las tradiciones esotéricas y religiones pasan a ser entendidas como aspectos particulares de una sola tradición.



¿Qué opino al respecto? Voy necesitar para responder a esa pregunta explicar que entiendo por espiritualidad, esoterismo, gnosis y religión o al menos en que sentido voy usar esas palabras en mi respuesta.

- Por espiritualidad entiendo la toma de consciencia de la existencia en la realidad de aspectos de esta que trascienden la experiencia humana y que se pueden mostrar reflejados en los distintos fenómenos de la vida que ocurren en nosotros mismos y nuestro entorno, así como la voluntad e intento por parte de los seres humanos de vivir de acuerdo y de un modo armoniosos con dichos aspectos de la realidad.

- Por religión entiendo las distintas creaciones culturales y/o personales de sistemas de creencias y practicas con los que los humanos tratamos de guiarnos a la hora de realizar esos intentos de relacionarnos armoniosamente con dichos aspectos no visibles de la realidad.

- Por gnosis entiendo dos cosas, una es el desarrollo de camino, vías, mecanismo, que permitan al humano ir más allá de sus cinco sentidos a la hora de percibir la realidad, de modo tal que pueda experimentar la realidad tal y como ella es antes, durante y tras cualquier posible interpretación humana. Esto desde un punto de vista espiritual significa acceder a contemplar de forma directa, por experiencia los aspectos espirituales de la realidad y desde un punto de vista religioso permite experimentar de forma directa lo que la palabra “divinidad” implica. A la vez la gnosis es la consecuencia, la experiencia, a la que dichas tecnicas antes mencionadas nos arrastran. Esta experiencia desde el punto de vista psicológico consiste en un cambio del estado de consciencia, es decir en un cambio radical de nuestro modo de percibir la realidad el cual provoca profundos cambios en aquel que accede a este tipo de experiencia pues al cambiar nuestro modo de ver la realidad cambia nuestro modo de vernos a nosotros, a los demás y al resto de lo existente lo que provoca cambios en nuestra forma de sentir y actuar.

- Por esoterismo entiendo las distintas tradiciones que se van culturalmente desarrollando para tratar de estudiar, desarrollar y transmitir las tecnicas para alcanzar dichas experiencias así como todo el marco conceptual y doctrinal que las envuelve.



Aclarado el lenguaje paso a dar mi opinión y OPINO:



La realidad es la misma para todos los seres humanos, tanto en su faceta más visible como en la menos visible.

El deseo de comprender de primera mano sus aspectos menos visibles es compartido en todas las culturas por un porcentaje significativo de sus miembros. Lo que lleva en culturas con suficientes miembros a que se desarrolle una tradición que transmite de generación en generación los conocimientos previos que los seres humanos de dicha cultura han ido adquiriendo en su investigación sobre la naturaleza de dichos aspectos menos visibles y el modo de llegar a experimentarlos.

Los dos puntos anteriores, la existencia de una realidad común a todo ser humano y el que en toda cultura existan humanos que buscan comprender y experimentar sus aspectos menos visibles lleva a que los distintos esoterismo que culturalmente se desarrollan tengan entre sí multitud de coincidencias de lo más llamativas. Esto hace que dichas coincidencias puedan facilmente ser tomadas como pruebas de que tienen un origen común.

En la practica es como si en distintas épocas distintas culturas humanas hayan explorado un territorio que nos es común a todas las culturas. Nada tiene de raro pues que el resultado de dichas exploraciones se parezca tanto en unos casos a otros. Pero en vez de interpretar esas coincidencias como prueba de que todo el saber acumulado por la humanidad en esas exploraciones proviene de una investigación realizada antes del inicio de la historia y que se ha ido diferenciando en distintas tradiciones a medida que ha pasado el tiempo... Considero que en realidad dichos aspectos compartidos no son otra cosa que el resultado natural de múltiples exploraciones, no relacionadas entre ellas, de un territorio común realizado por seres humanos.

Sostengo además que es un peligroso y grave error afirmar que dicha tradición original existió, grave por servir para ocultar o cuando menos difuminar las diferencias reales que existen entre las distintas tradiciones y peligrosas por poder la incomprensión de dichas diferencias acarrear la mala interpretación de dichas tradiciones y de este modo cegar, invalidar, inutilizar lo que cada una de esas tradiciones nos pueden aportar.

Voy poner un ejemplo: en una ocasión hablando con tres esoteristas católicos, que siguen la corriente de René Guénon, salio el tema del amor como punto de partida en la experiencia iniciatica en busca de la gnosis. Los tres consideran ese punto de partida esencial, o partes de él o según ellos es imposible que alcances la gnosis. Considero eso un disparate. La gnosis y su búsqueda es bien sabido y hasta tiene fácil explicación genera una serie de cambios, uno de los cuales es el incremento de la empatia o lo que en cristianismo se entiende por amor. Esto NO es un punto de partida, es una CONSECUENCIA en toda forma genuina de gnosis. Esto no quita para que una tradición esotérica pueda funcionar, y muy bien, partiendo del amor pero es enteramente falso que toda tradición eficaz tenga que partir de ese punto y de hecho probablemente la inmensa mayoría de ellas no parten de dicho punto.

Cada tradición esoterica, de las validas y no de las falsas, tiene desarrollado su propio camino, su modo de acceder y hasta de entender la gnosis. Un mismo territorio puede ser explorado desde multitud de puntos de partida, realizando desde cada uno de ellos diferentes rutas, puede atravesar o no las mismas zonas que otras exploraciones atraviesan, etc. Por lo tanto el “mapa” conceptual que cada tradición se hace para representar el territorio en común puede ser muy parecido pero a la vez muy diferente y hasta aparentemente incompatible con el que se hacen otras tradiciones. Pero y esto me parece vital comprenderlo para todo aquel que dese explorar tal territorio: los caminos que se conocen en cada tradición pueden no tener nada que ver los unos con los otros. Si de Argentina queremos ir a Alemania el camino nos va pedir un barco pues solo a pie no podremos, pero si desde Pekin queremos ir a esa misma Alemania mal llegaremos si nos empeñamos en embarcar, pero aun si embarcáramos muy pero que muy mal estaríamos haciendo si le diéramos al barco exactamente la misma ruta que le daría al suyo el argentino. Imponer al camino que nos ofrece una tradición esoterica las caracteristicas del camino conocida por otra es una excelente forma de no llegar a ninguna parte.

Conocer diferentes tradiciones, caminos, y mapas nos puede ayudar y mucho a comprender que es lo que estamos haciendo, sí, y mezclar los mapas con frecuencia nos puede ayudar a tener un mapa mejor, ya que cada mapa tiene mejor definido, o puede que lo tenga, la parte del territorio que su camino o caminos han explorado, y podemos aprovechar unos mapas para completar otros. Pero no se trata de contemplar mapas, de hecho como se suele decir el mapa NO ES el territorio. Caminar un territorio no es lo mismo que contemplar el dibujo de un camino en un mapa. Si mezclamos caminos, sin comprenderlos, y trazamos un camino a partir de ello que ya no es el camino de ninguna tradición esotérica si no algo que ANTES de explorar nada nosotros hemos dibujado en ese mapa a partir de lo que nos ha gustado de otros caminos no debiera sorprendernos si no llegamos con él a ninguna parte o aun peor nada tendría de raro que terminaramos cayendo por un barranco o atrapados en arenas movedizas o vete a saber lo qué. Estos caminos (tecnicas) que nos ofrecen las distintas tradiciones esotericas son caminos que antes alguien exploro, no caminos que exploraron otras tradiciones; cada una conoce el suyo o los suyos pero no el de las demás, Y, así hay caminos que parten del amor y funcionan, en otros como cargues a la espalda la mochila del amor mal te veo; hay caminos en los que te vas, si quieres avanzar, que negarte a ti mismo otros en cambio jamás te pedirán eso pero encontraras en ellos que como reniegues de ti no podrás dar en ellos un solo paso adelante; hay camino que se basan en usar la razón hasta más allá de ella misma, otros te van exigir que te deshagas de ella; hay caminos en los que el sexo puede ser un aliado vital, los hay donde el sexo es puro lastre del que deshacerse; hay caminos que llegan a la divinidad ascendiendo por una escalera o ese es el símbolo que se usa para describir el asunto, los hay que llegan descendiendo por esa misma escalera. Todos esos camino y más hay, incluidos muchos que pueden o no ser intermedios entre ellos. Hay sí un territorio común, pero incontables modos de explorarlo, algunos descabellados, torpes, esteriles, nocivos; otros exitosos , eficaces, que dan lo que prometen y a veces más de lo que prometen. Pero lo que no hay es un esoterismo a partir del cual hayan nacido todos los demás. Hay solo ese territorio en común y diferentes descubrimientos que pueden haber sido hechos incluso por culturas que jamás han tenido nada en común,

A la inexistencia de ese origen común de todos los esoterismos, de las vías para alcanzar la gnosis, hay otra cosa que debo señalar, insisto que como opinión mía:

No todos los caminos conducen a Roma. Que un mismo territorio haya sido explorado por diferentes culturas no significa ni que hayan partido del mismo punto para explorarlo, ni que hayan seguido los mismos caminos explorandolo, ni que hayan visto las mismas zonas, NI que hayan llegado realmente al mismo punto. Quizá desde la “montaña” más alta se puede ver todo el territorio, eso puede ser o yo al menos creo que sí, pero desde esa montaña la inmensa mayor parte del territorio lo vas ver muy lejano, difuso, confuso, Solo un ingenuo confundiría ver de ese modo todo el territorio con conocer realmente todo el territorio.



Y, para acabar, no todo el mundo entiende lo que ve, lo que experimenta del mismo modo. No vives la misma experiencia cuando vas a París de luna de miel que si solo vas de turista y si vives allí o vas el medio de transporte más rápido por que te acaban de avisar que tu hijo que estudiaba allí acaba de morir en una de sus calles en un accidente con un camionero borracho. Pues lo mismo ocurre aquí, cada cultura desarrolla su propia forma de entender lo que esta viendo. Y, hasta cada individuo lo puede hacer.

Ante la misma experiencia tenemos paradojicamente diferentes experiencias. Y, para cada una de ellas tenemos a su vez diferentes modos de entenderlas.

El modo en que las entiende un cristiano y el modo en que las entiende un pagano NO son la misma forma. Dentro del esoterismo hay muchas cosas en común cierto, pero un esoterista pagano y un esoterista cristiano NO parten del mismo punto, NO caminan los mismos caminos y en caso de que lleguen al mismo punto no lo ven con los mismos ojos.

Por todo ello: considero que leer sobre la llamada Tradicion Unanime puede ser enriquecedor a cualquiera que desee adentrarse en la gnosis pagana, pero que dicha Tradición Unánime no existe como tal y que pretender aplicar sin más los principios que sus defensores y divulgadores extienden al paganismo solo sirve para cegar y volver inviables las vías esotericas propiamente paganas.

El Paganismo es un tipo de espiritualidad diferente a otras, su esoterismo también es diferente en tanto y cuanto se basa en la propia naturaleza del Paganismo. Confundir esta espiritualidad y este esoterismo con otros no ayuda a nadie y vacía la propia espiritualidad del paganismo y vuelve imposible al esoterismo propiamente pagano.

(Nota: donde he dicho “gnosis” si alguien tiene prejuicios con esa palabra que lea “mistica” en vez de ella)

miércoles, 1 de enero de 2020

Razón y fe en la Medusa de Ovidio

Cuando el cristianismo nació ya existía la filosofía, es decir el intento humano de entender la realidad de un modo racional, por ello desde su primer momento en el cristianismo se comienza a dar un enfrentamiento entre la razón y la fe. No ocurrió lo mismo en el paganismo ya que durante la mayor parte de su existencia el paganismo no conoció la filosofía, pese a ello fue el paganismo el que la descubrió y comenzo a desarrollar.

En principio razón y fe pueden convivir en el mismo ser humano y hasta alimentarse mutuamente. Pero no siempre ocurre así. A veces la razón y la fe se contradicen. ¿Qué debemos hacer entonces?.

Tradicionalmente la respuesta cristiana a esta situación es que cuando la razón choca con la fe la razón debe callar.

Pero, ¿cual es la respuesta pagana?

Ovidio desarrolla una versión personal del mito de Medusa, en el que una mujer es violada por un dios y luego la diosa que más debía, o es de esperar que así fuera, proteger a esa mujer va y castiga atrozmente, no al violador, a la víctima de la violación. ¿Es esa la clase de dioses en los que creen los paganos?. Algunos puede que sí, la inmensa mayoría os aseguro que no. Pese a ello la critica a esa versión del mito de Medea esta siendo objeto de escandalo en foros paganos, presentada como improcedente, absurda, y hasta antipagana.

Es curioso ver como aquellos mismos que ven adecuado presentar al autor de esta versión, Ovidio, como alguien que no sentía respecto por los dioses y que personaliza, y de modo inadecuado, su versión de este mito, pese a considerar de ese modo a Ovidio, defiende esa versión de ese mito y a la vez presenta a los críticos con esa versión de poco menos que enemigos del paganismo.

Lo he dicho ya en alguna ocasión, pero lo repito ahora aquí: yo no rindo culto a violadores. No reniego de los dioses, por supuesto, incluso si alguien dice que lo hago. Reniego de esa versión del mito y de gran parte de la mitología pagana a la que no considero, ni puedo considerar, acorde con mi forma ni de entender la divinidad ni de vivir mi relación con ella. Nada nuevo, mi postura no es en esto, para nada, diferente a la de otros paganos de la antigüedad que por la misma razón que yo reniegan por ejemplo de la versión que de Medusa nos da Ovidio.

Lo tengo dicho en otras ocasiones pero lo reitero aquí: el paganismo no tiene dogmas ni cuenta con supuestas, o no supuestas, verdades reveladas.

Pienso que se equivoca todo aquel que defiende la versión de un mito que el mismo sostiene que fue escrito por el hombre inadecuado y de un modo inadecuado. Cualquiera se puede inventar un mito, eso no lo convierte en necesariamente aceptable y mucho menos en necesariamente defendible. Por otro lado el paganismo no cree, o se supone que no cree, en verdades reveladas. Una verdad es igual de “verdad revelada” si es un dios como creen los cristianos que ocurre en la Biblia que si su condición de “verdad revelada” le viene de que nace en una comunidad de antepasados que no se que con unos arquetipos y un subconsciente por medio. En paganismo una de dos, o no existen “verdades reveladas” o si existen. Pero al menos en los últimos 1000 años del paganismo grecolatino pensaba que no las había. Y, aunque hoy haya neopaganos defendiendo que no se pueda hacer una critica a esa supuesta “verdad rebelada” el hecho en es que durante ese milenio fueron frecuentes dichas criticas, criticas que hoy desde sectores del neopaganismo al parecer se consideran antipaganas.

Si un neopagano me dice que hombres cuyos huesos ya no eran ni polvo cuando el cristianismo nace tenían, defendían y vivían un paganismo muy distinto al de otros paganos y al de dicho neopagano no seré yo quien se lo niegue. Si, es verdad, hay distintas formas de ser pagano, pero “normalmente” los paganos no temen ni combaten esa pluralidad, es más casi se diría que se enorgullecen de ella. Si me dice en cambio que esa otra forma de ser pagano es menos pagana que la suya o incluso me la presenta como antipagana no me queda otra que concluir que se pasa y mucho.


Antes del nacimiento de la filosofía el único discurso con el que el paganismo contaba era el pensamiento mitico, el discurso del simbolo, y menos mal. Pero hay un mito en Occidente desarrollado desde el cristianismo y luego el ateismo. Ese mito dice que el paganismo solo es capaz de entender de ese modo el mundo, que es incapaz de pensar racionalmente. Consideran por supuesto los crisitianos, cosa que algunos ateos le niegan, que el cristianismo si es capaz de pensar racionalmente. De hecho que el cristianismo tiene filósofos, salvo los más feroces anticristianos, nadie lo niega. Los cristianos se enorgullecen de filósofos como San Agustín o Sto Tomás, de hecho el pensamiento culto cristiano bebe de ellos aun hoy. Pero ateos y cristianos creen que tal cosa no fue posible en el paganismo. Creen, y enseñan, que hablar de filósofos paganos, es decir hablar de paganos que intentan comprender la realidad racionalmente, es como hablar de triángulos de cuatro lados.

Desgraciadamente vengo viendo una y otra vez ese mismo discurso dentro de sectores del neopaganismo.

El cristianismo no se construyo desde la nada. Se fue construyendo desde lo nuevo que trajo y las ruinas de un viejo mundo que el mismo destruyo y conservo solo como ruinas. Su filosofía nace a partir de lo que quieren tomar de una filosofía que ya era vieja cuando el cristianismo nace, y eso que toman lo entienden a su modo y lo adaptan a sus necesidades, pero esa vieja filosofía... ¿Qué era?

Para cristianos y ateos no era un producto del paganismo, no era parte del paganismo, estaba fuera de él. Para estas gentes paganismo y filosofía son como el agua y el aceite que si los ponéis en el mismo base por mucho que lo intenteis se van separar y mantener serparados. El paganismo es mito te dirán, la filosofía es razón te dirán y te dirán que por lo tanto no puede haber filosofía en el paganis mo y que por ello todos los viejos filósofos eran ya no cristianos, no ateos, pero si ya gentes que se habían “librado”, pues es esa la forma en que lo entienden, el paganismo. Para ellos el paganismo es “superado” por la filosofía que la ven como un modo totalmente ajeno y hasta opuesto al paganismo de pensar y de vivir.

Yo en cambio no veo problema entre ser paganos y ejercer la filosofía. Nada encuentro más natural en un pagano que el que quiera ser filósofo. Admito eso sí que el paganismo cuando se mira con los ojos de la filosofía, y hablo de la filosofía de entonces cambia en su modo de ser entendido y vivido. Pues claro que cambia. Pero eso no convierte ese paganismo en falso, ni lo vuelve antipagano, ni lo expulsa de seno del paganismo. Tampoco usar la razón te obliga para nada a renunciar al símbolo. Ni para nada al mito. Si a mitos o versiones de mitos que la razón te dice que están mal hechas, que es distinto. No te dice lo que los demás deben creer sobre esos mitos, si lo que debes creer tú. No aspira a ser la “versión oficial” del paganismo, no busca silenciar otras formas de paganismo o de entender los mitos, se limita simplemente a ser y a dar su opinión sin entrometerse en cuales deben ser las opiniones o creencias ajenas.

Ya lo he dicho en alguna ocasión y lo vuelvo a repetir, yo no rindo culto a violadores. Eso no significa que yo reniegue de los dioses como quizá alguien quiera hacer creer que hago, simplemente ocurre que reniego de mitos o versiones de mitos o fragmentos de mitos donde me pretendan hacer pasar a los dioses por violadores. Yo no reniego de Poseidon, reniego del poseidon que Ovideo nos vende. Es más reniego de Ovidio en cuanto supuesto humano con derecho a imponerme ningún tipo de creencias al respecto.

… Pero ni en un ataque de locura por mi parte me daría por decir que los demás deben pensar aquí, y en esto, lo mismo que yo. Pienso que es un error muy grande el que cometen, pero eso es todo. Para nada juzgo que creer una cosa o la otra nos convierta en más o menos paganos y mucho menos en antipaganos. En el paganismo cuando la razón y la fe chocan no todos actuamos igual; nos guste o no eso es lo que hay.

Las TRADICIONES y el Paganismo de ayer y hoy

Una tradicion es un conjunto de creencias, junto a un modo de actuar, que son compartidas por una serie de gente y que se transmiten de gene...